Espriplopio y su papel en la Historia

Retransmisión en directo del momento Espriplopio (escrito sobre la marcha gracias a un software capturador de voz del ordenador).

Ha llegado el momento de abrir mi espriplopio y la emoción me embarga. Como diría Armstrong (el astronauta, no el ciclista), éste es un pequeño paso para un hombre pero un paso enorme para un pitufo… Chanchanchanchán…

PUFFF

… Vaya, de repente ha aparecido el señor Future M. McFly, tan de blanco como siempre, recostado en el sillón. ¿En qué le puedo ayudar?

- Vengo a darte las gracias por tu enorme contribución a la humanidad; más concretamente, a la historia del arte.

- ¿El qué? Pero si yo no sé dibujar y se me partían las piezas del Lego por la mitad de lo mal que lo montaba.

- Bueno, hasta los mejores tienen a veces problemas para reconocer su genio. En cualquier caso, efectivamente, tus dotes artísticas no son para echar cohetes, pero has sido la inspiración de incontables artistas a través de los tiempos.

- No lo pillo.

- Verás… ¿Recuerdas que la caja tenía una nota en la que ponía que si la abrías ayer crearías una paradoja espacio-temporal?

- Para no acordarme. El ansia por ver mi espriplopio me está matando…

Esto es una paradoja bastante sencilla y ya confunde un montón; imagínate la que habría armado yo abriendo la caja de Espriplopio

- Pues yo estuve un par de ratos aquí contigo, aunque invisible, para sacarte unos peli-sueños.

- ¿Unos qué?

- Unos peli-sueños, aunque realmente sólo usé determinados fotogramas.

- ¿Qué es eso? ¿Algo que se pasó de moda como…?

- No, qué va. Esto es algo supercomún en el futuro. Sería muy irresponsable no tener como mínimo un par por casa. Verás, es que hemos descubierto que la inspiración para la mayoría de inventos, obras de arte y guiones de series de televisión, no llegarían a haberse producido sin nuestra directa participación desde el futuro (el detergente que trajo mi hermana es un buen ejemplo).

- Sigo sin pillarlo.

- A ver, cómo lo explico… Que tenemos que meter ideas en las cabezas de la gente que luego pasará a la historia por sus ideas, que son nuestras y no suyas, aunque no lo saben. Generalmente, las ideas nos vienen a nosotros y las mandamos por intertime.

-¿Qué es intertime?

- Pues es la tecnología que sustituyó a la máquina del tiempo analógica que yo sigo usando. La mayoría de gente piensa: “¿Para qué me voy a ir yo en persona al pasado si puedo mandar un time-mail con peli-sueños a Arquímedes (por ponerte un ejemplo)?”

- O sea que los del futuro insertáis lo que queréis en los sueños de la gente, ¿es eso?

- Bueno, pero sólo cuando es estrictamente necesario. Además, podemos hacer algo muy cachondo, que es que a la gente le salgan ronchas y cosas pintadas en rotring por el cuerpo y… ¿Por qué me miras así?

- Yo a ti te mato, sinvergüenza…

- Aargh, espera, arrrgh, que ha sido por el bien de la humanidad, hombre. Lo que te decía es que, gracias a Espriplopio, tú has sido la inspiración de muchos artistas en el pasado. Como te contaba, ayer te rodé un peli-sueño que he insertado en los sueños de algunos artistas.

- ¿Cómo quién?

- Por ejemplo, Munch. Tu imagen de ayer a las 19:30 de desesperación por abrir la caja  le ha servido para hacer “El Grito”. Y Rodin, “El pensador” eres tú, sentado en el váter, mirando fíjamente la caja -sólo que más cachas-. Y la idea de “El Nacimiento de Venus” le ha llegado a Botticelli de una de las páginas de adultos que visitaste ayer para hacer tiempo.

- ¿Todo eso he hecho yo?

- Uff. Y no sólo eso. ¿Sabes la sonrisa de la Mona Lisa? Es de un foto-sueño que te saqué el otro día, cuando te la pillaste subiéndote la cremallera mientras pensabas en Espriplopio. Refleja ese momento en el que alguien sale de un pensamiento profundo y sabe que algo ha ido mal, pero aún no le han alcanzado las oleadas de dolor. En tu época me habrían dado un Pulitzer seguro por algo así. Y aún te queda abrir tu espriplopio. Adelante…

Foto-sueño costumbrista de una familia del siglo 23 que inspiró a George Lucas para hacer Star Wars. Como podéis ver, no le quedó demasiado fiel el resultado.

- Espera un momento, que meta unos enlacitos y fotos en la entrada del blog.

- Ay, qué primitivos con esto del internet.

- ¡Oh, albricias y cielo santo a un tiempo! No me puedo creer que el Espriplopio sea esto. ¿Cómo lo iba a sospechar?

- A ver, mira aquí un momento…

- Anda, ¿qué es eso? ¿No será un palito de esos que…?

FLASSSHHH

- No, esto es un palote borramemoria (dura mucho más y por eso se pasaron de moda los palitos), comprenderás que no te puedo dejar comunicar todo esto… No obstante, te dejo con tu Espriplopio. Cuando despiertes, seguro que hará tu vida más feliz, porque te lo has merecido.

Jo, le voy a pasar un par de apuntes de esta historia a M. Night Shyamalan para que haga en 2014 “El séptimo sentido y su giro inesperado de última hora”, que desde que dejé de visitarle hace cada vez pelis más chorra… A ver ahora yo como me apaño, porque como esto del internet está tan pasado en mi época… Supongo que si le doy al palote delante de la pantalla y aprieto donde pone “actualizar” se borrará todo, incluido el recuerdo de quien lo haya leído en algún momento. Con tecnología primitiva a mí. Vamos para casa, que me espera un buen trago de espriplopio.

Fin de la grabación. Principio del resto de tu vida.

No me quedan uñas por culpa de espriplopio

¿Quién iba a decir que, una vez llegado a este punto, esperar sólo un día sería tan difícil? ¿Qué es espriplopio? ¿Será un espejo? Al fin y al cabo, el blog desde el que me lo han mandado se llama Espriplopio Espriplopio. ¿Podría ser un paralelismo con Blancanieves? ¿Te dirá cosas bonitas?

- Espriplopio, Espriplopio, ¿hay alguien más guapa que yo? – Eso no lo sé, pero mala, eres un rato mala y vas más pintada que un museo de graffittis.

Bueno, voy a ver cómo seguir matando el tiempo. De momento, ya me he cansado de silbar “El puente sobre el río Kwai” haciendo como que no miro la caja y estoy empezando a aprender temas de cantautores rusos a través de internet para matar el rato. He empezado por algo fácil; luego me pasaré al Kalinka.

Lo que me ha pasado esta mañana, aquí:

Espriplopio, día 9

Espriplopio eres tú

MEEEC. Timbre del portal.

- ¿Sí, quién es?

- Paquete para usted.

- ¿Es un paquete ninja?

- No, qué va. ¿Qué chorrada es esa? ¿Me abre?

- Claro, claro. Faltaría más.

Pasan dos minutos. Yo, comiéndome las uñas de la emoción.

MEEEC. Timbre del portal.

- ¿Sí, quién es?

- Oiga, que no le va el ascensor.

- ¿Y no puede subir andando?

- Es que eso no entra en el servicio de entrega.

- No se preocupe, ya bajo.

Me enfundo en mi batín de magnate millonario excéntrico y bajo al portal, donde hay esperándome un individuo vestido de forma extraña y perilla como Los Tres Mosqueteros. Ésta es una dramatización de lo que ocurrió a partir de entonces:

- Coff, coff… Esto…

“¿Qué es espriplopio?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es espriplopio! ¿Y tú me lo preguntas?…”

A continuación, me tiende una caja de espriplopio (esta vez, en vez de la de la pitonisa, se trata de un modelo La Gran Sorpresa, mucho más juvenil y desenfadado).

Según he oído, los repartidores de paquetes ninja se han pasado a la canción ligera para bodas, dejando paso a otro tipo de profesionales.

Voy a cogerlo, pero lo aparta de mis manos en el último momento.

- ¿La contraseña?

- ¿Qué contraseña?

- A ver, voy vestido de Bécquer y le he recitado un bello poema al que le falta un verso. ¿Podría usted terminarlo?

- ¿Va usted de tenista?

- No, voy de poeta y narrador español de mediados del siglo XIX. Soy Gustavo Adolfo Bécquer, no Boris Becker.

- Ah, ya decía yo. Así, bajito, moreno y sin raqueta… ¿Me repite la pregunta?

- Sí, atento.

¿Qué es espriplopio?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.

¡Qué es espriplopio! ¿Y tú me lo preguntas?…

Ahora le toca a usted…

- Uups, éste es el tipo de trabajos que me miraba en El Rincón del Vago… Esto…

¡Qué es espriplopio! ¿Y tú me lo preguntas?

Esto… Espriplopio es lo de esta caja.

- Error.

- ¿Espriplopio te da gustirrinín?

- Nop. Una pista… Espriplopio eres tttt…

- ¿Espriplopio es una peli de cine independiente vietnamita?

- Bueno, esa me vale, que tengo la tuna esperándome en la puerta para otra entrega. ¿Me firma el albarán, por favor? Ve llamando, Manuel.

MEEC. Timbre del bajo derecha.

Vecina del bajo derecha: ¿Quién es?

Bécquer: Cartas del banco.

Abre la puerta.

Tuna, con Bécquer dando cabriolas con una pandereta: (Música popular) Los recibos, los recibos, los recibos de mi corazón. Hoy le traaaigo los recibos del gas y de la calefacción… Si algún día los recibos no lograra poderle traer, nooo seee crea que ya no la quiero, es que habrá caído en festivo o algo.

Vecina: Así da gusto pagar, leches. Toma, majo, una propina.

Bueno, yo a lo mío. Tenía ya mi caja de espriplopio y la felicidad me embargaba. No pesaba mucho, pero tampoco era tan ligera como la anterior. Estaba claro que contenía algo. Pero también tenía un mensaje clarísimo: “Ábrelo mañana para evitar una paradoja espacio-temporal. Future M. McFly. Por cierto, a ver si leemos más, que si la contraseña hubiera sido la alineación del Madrid, seguro que la habrías dicho de carrerilla”.

¡Qué tío! Si no se lo estaba inventado, que es una poesía de verdad, sólo que no dice Espriplopio.

Pensé sobre esta última frase y he decidido que en cuanto saquen una peli de Bécquer iré a verla –he visto hasta que le hicieron billetes y todo, que no se los hacen ni a Gasol, o sea que el tío tenía que ser un hacha en lo suyo-. Por otro lado, como no quiero ser el causante del apocalipsis mundial, esperaré hasta mañana para abrir la caja. Creo.

Para seguir esta apasionante historia desde el principio:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

Espriplopio, día 4

Espriplopio, día 5

Espriplopio, día 6

Espriplopio, día 7

Espriplopio, día 8

El final de la historia, aquí:

Espriplopio, día D

Curiosidades de Espriplopio

Pedí mi espriplopio hace un par de días, pero aún no me lo han traído. Tras mucho insistir, me han dicho que mañana me llegará. Bueno, me han dicho eso y que soy más pesado que una burra en brazos y que si vuelvo a llamarles contactarán con la policía.

Aquí, un vecino que sigue mi blog y yo, subiéndonos por las paredes de nerviosos que estamos por saber qué es espriplopio

Así pues, atado de pies y manos como estoy, me he puesto a pensar qué sería espiroplio (vaya una novedad, ¿eh?) y en un ratillo he sacado varias curiosidades, unas espero que sean casuales y otras, que se cumplan a pies juntillas a poder ser.

1) La vibración numérica de Espriplopio

Partiendo de la sofisticada y altamente fiable tabla y explicación que tenéis aquí, la vibración numérica de espriplopio (4) es la misma que la de Scarlett (Johansson, se entiende) y Marilyn (Monroe, claro). Está claro que algo así no puede ser casual, por lo que no parece haber duda de que, como decía el amigo Future M. McFly, espiroplio será algo estupendo –por lo menos, según mis criterios personales-. Aún así, tengo aún algunas dudas. Por ejemplo, la vibración de “señor raro” también es 4. Espero no encontrarme al mozo que se me ha estado apareciendo en sueños últimamente.

2) Los cien espriplopios

También he dedicado un par de raticos a tratar de encontrar el significado escondido de las combinaciones de palabras que soñaba por las noches. Entre todas, he elegido las cien más significativas y cercanas al castellano de la calle. Os las dejo aquí, algunas tienen tela -el día que averigüe cómo hacer una tabla por aquí, os lo pondré más ordenado-:

Espirilo pop,     Propileo pis,     Propileo psi,     Pipí leproso,     Periplo piso,

Periplo pis o,    Periplo psi o,    Piropeo slip,     Oropel pis pi,    Oropel psi pi,

Piloso pre pi,    Piropo slip e,    El piropo pis,    Piropo pis le,    Piropo psi el,

Piropo psi le,    Pólipo pis re,    Pólipo pre si,    Pólipo psi re,    Pólipo res pi,

Pólipo ser pi,   Propio slip e,     El propio pis,   Propio pis le,    Propio psi el,

Propio psi le,   Repipi polos,     Soplo repipi,    Peplo piro si,    Peplo piso ir,

Peplo pis rio,   Peplo pis ir o,    Peplo psi rio,   Peplo psi ir o,   Perol piso pi,

Perol pis pío,  Perol pio psi,     Perol pis pi o,   Perol psi pi o,   Polio pis pre,

Polio pre psi,  Polis peor pi,     Polis pero pi,    Polis por pie,    Polis pie pro,

Polis pio pre,  Polis pop ir e,    Polis por pi e,   Polis pre pi o,   Polis pro pi e,

Polos pipi re,  Preso pipi lo,    Preso poli pi,     Prole piso pi,   Prole pío pis,

Prole pío psi,  Prole pis pi o,   Prole psi pi o,    Sirle pío pop,   Sirle pop pi o

Soplo pipi re,  Sopor piel pi,   El pipi sopor,     Sopor pipi le,   Pelo Iris pop,

Irse poli pop,  Irse pop lo pi,  Liso pop pi re,  Oler pop pi si,  Opio pre-slip,

Sor Pelo Pipi,  Pelo piro pis,    Pelo piro psi,    Pelo pop ir si,   Pelo por pi si,

Pelo pro pi si, Lo peor pipís,  Peor pipi sol,    Peor pis poli,     Peor psi poli,

Peor slip pío,  Peor slip pi o,   Peor pis lo pi,  Peor psi lo pi,    Pero los pipí,

Pero pipi sol,  Pero poli pis,   Pero poli psi,    Pero slip pío,     Pero slip pi o,

Pero pis lo pi,  Pero psi lo pi,  Peso pipi rol,   Piel por piso,    Piel piso pro,

Piel poro pis,   Piel poro psi,   Piel pis por o,  Piel pis pro o,   Piel por psi o.

En muchos casos, se hace referencia a las palabras “pis” o “pipí”, lo que debe significar que, sea lo que sea, espriplopio es altamente diurético y un alivio para los riñones. El resto de interpretaciones lo dejo en vuestras manos. Yo estoy más nervioso que Pinocho en un polígrafo.

Aquí, la historia hasta el momento, por si no la has seguido:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

Espriplopio, día 4

Espriplopio, día 5

Espriplopio, día 6

Espriplopio, día 7

O síguela aquí:

Espriplopio, día 9

Espriplopio, cada vez más cerca

Parece que poco a poco avanza el tema. He localizado, como sabéis, a alguien que tiene un amplio conocimiento sobre espriplopio. Hasta ahora, sé que la pitonisa inicial ha recuperado la memoria (ahora entiendo por qué se pasó de moda el palito borramemoria en el futuro; parece que, además de consumir más batería que un transatlántico a pilas, su efecto sólo dura un ratito). El caso es que la mujer sigue grabando vídeos extraños y, al parecer, mi paquete ninja salió de su casa. Lo que pasa es que estos días no contesta a mis mensajes ni llamadas. También parece ser que alguien me está dando pistas a través del blog http://espriplopioespriplopio.wordpress.com. No obstante, son indicios algo confusos, que no me llevan a ningún lado. A estas alturas, ya estoy harto de extrañas profesiones (aún me pican los ojos), hombres del tiempo y demás personajes.  Quiero saber qué es espriplopio de una vez. Sólo oigo y veo combinaciones con estas 11 letras y extraños entes oníricos me susurran espiroplio al oído.

Este señor se me aparece en sueños últimamente para decirme Espriplopio. A mí me entra un frío por la rabadilla sólo de verlo…

Yo lo quiero son pistas de verdad, de ésas de las de “oro parece, platano es…”, o, al menos, que se dignen a contestar mis preguntas e inquietudes, aunque la verdad acabe siendo dolorosa.

En fin, hoy no tengo mucho tiempo. Así que lo que haré será pedir mi propia caja de espriplopio, pero esta vez con el espriplopio dentro… Creo que, como mínimo, me merezco ser el primero en tenerlo en casa…

Por si has caído por aquí de nuevas, aquí tienes toda la historia:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

Espriplopio, día 4

Espriplopio, día 5

Espriplopio, día 6

La historia se acerca cada vez a su conclusión en:

Espriplopio, día 8

Una caja de Espriplopio

Sigo buscando pistas, indicios, huellas, vestigios, señales y rastros –todo ello al unísono- de qué pudiera ser Espriplopio. He llamado a hacienda –se me pasó por la cabeza que me hubieran pillado al declarar que tenía siete hijos para desgravarme cuando sólo tengo un hámster y hubieran puesto en marcha un chip en mi cerebro-, a la Moncloa (donde me han dicho que Zapatero no tenía culpa de lo que les estaba contando) y al dentista –en este caso, fue para la revisión semestral, pero, por si acaso, también le pregunté…-.

Ésta es la imagen aproximada que tiene hacienda de mi familia, sólo que yo no llevo bigote como Brad Pitt aquí y declaro que soy padre soltero. Paso unos nervios todos los años cuando llegan estas fechas….

Entonces, cuando todo parecía una maraña absolutamente irresoluble, ha sonado el timbre de mi casa.

“¡Dios mío! ¡Los de hacienda!”, es lo primero que ha venido a mi cabeza. Aun así, me he armado de valor y he contestado:

- ¿Quién es?

- Paquete ninja para usted.

- ¿Qué? ¿Qué es un “paquete ninja”?

- Es como cualquier otro paquete, sólo que envuelto en un halo de misterio y subterfugio y yo lo entrego disfrazado de la Tortuga de la cinta roja. ¿Me va a abrir, que tengo la furgo aparcada en la acera?

Me asomé por la ventana y vi aproximadamente esto:

Con los mismos trajes aunque con un poco menos de cara de mala leche

. Evidentemente, no pude evitar la tentación de abrir para ver qué me traían los personajes más queridos de mi infancia.

Sonó el timbre de la puerta de casa y, cuando abrí, estaba todo el rellano lleno de humo.

- ¡Oh, Dios mío! ¡Un incendio! – grité.

- No, no, cálmese- me contestó una voz desde las sombras.-Sólo es una bomba de humo. Es por el tema del subterfugio y los ninjas. Así es como hacemos de nuestro servicio algo diferenciado. Aquí tiene el albarán, ¿me echa una firmita?

- Pero si no me veo ni los cristales de las gafas, ¿cómo le voy a firmar?

- Pues haga un rayajo, ¿qué sé yo?

- Bueno, bueno… Aquí tiene.

- Tenga, su paquete. Y lávese los ojos con manzanilla, que el humo este es supertóxico. Yo llevo dos días en este curro y me voy a pedir la baja por conjuntivitis.

- Gracias por el paquete, Raphael…

- No, me llamo Antonio.

Otro mito infantil por los suelos.

En fin, entré en casa y abrí todas las ventanas para que se disipara el humo y esto es lo que vi:

El corazón me dio un vuelco. Quizá había llegado por fin el momento de averiguar qué era espriplopio. Estaba al borde del desmayo, así que me preparé un vaso de leche con magdalenas y un bocata de chorizo y, después de comérmelo, llegó el momento de la verdad.

Entonces, sonó el teléfono.

- ¿Sí, dígame?

- Soy un señor de hacienda, le llamo para decirle que, según sus últimas 8 declaraciones, usted tiene seis…

- Déjeme, que estoy en medio de algo importante.

Colgué y seguí dando vueltas a la caja, como los leones de los documentales cuando se preguntan por dónde hincarle el diente a una presa… Finalmente, me decidí y me lancé sobre mi presa.

- Eres mío, Espriplopio- dije, mientras se me escapaba un “ja je ji jo ju” del Profesor Moriarty.

Y, finalmente, abrí la caja. Lo que encontré me confundió en un principio; después, directamente, me eché a llorar. Esto es lo que había:

La caja contenía sólo una nota!

Espriplopio me había vuelto a esquivar, pero tenía de nuevo un hilo de donde tirar:

http://espriplopioespriplopio.wordpress.com

Si acabas de aterrizar por aquí, conoce toda la historia:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

Espriplopio, día 4

Espriplopio, día 5

O síguela en:

Espriplopio, día 7

¿Espriplopio? Ahora se la invento…

Vamos al grano directamente… Conversación en torno a “espriplopio” entre Don Eufemiano Calvo Compostizo, supuesto inventor del vocablo, y su seguro servidor de ustedes.

Yo: ¿El señor Calvo Compostizo?

C.C.: (Voz dubitativa) Depende de quién pregunte.

Yo: Soy Esteban, el de espriplopio.

C.C.: ¿Seguro que no es usted un ex agente de la KGB? A ver, diga Собака Сан-Роке не имеет никакого хвоста.

Yo: ¿El qué de un bocata? ¿Por qué me hace esa pregunta?

C.C.: Porque si le viera por videoconferencia, reconocería si es ruso por el gorro o por el pin de Lenin, pero así es muy difícil.

Yo: ¿Y qué le pasa con los rusos?

C.C.: ¡Anda, la osa! Pues que me la tienen jurada porque no les invento palabras para ellos y para los USA, sí.

Yo: ¿Por ejemplo?

C.C.: Bueno, pues un montón. Por ejemplo, en 1958 estaba yo con mi amigo Eisenhower (yo lo llamaba Duiti, del diminutivo de su nombre) comentado el tema del Sputnik de los rusos:

-Pues me da en la nariz que los rusos se nos quieren subir a las barbas con el tema del Spuntik.- Él decía mal el nombre, porque es que si no estás acostumbrado es complicadillo. Yo, como soy especialista, pues lo corregía.

- Que es Sputnik, Duiti.

- Lo mismo me da. Me tienen hasta las narices ya con el tema del comunismo, la Guerra Fría y todo… Si tuviéramos una agencia espacial con gancho y no la NACA, que rima con…

- No me digas más. Ya lo tengo… Te da en la nariz, te tienen hasta las narices… La NASA, NAves y SAtélites.

Yo: Pero oiga, esa historia es una patraña. NASA es el acrónimo de National Aeronautics and Space Administration.

C.C.: Se disfrazó de acrónimo en inglés por si la gente no pillaba el chiste.

Yo: Y desde entonces los rusos le odian, ¿no?

C.C.: Bueno, realmente a mí tampoco me gustan un pelo, porque siempre están envueltos en polémica. Lo llevo aún peor desde Rocky IV, que el ruso mata a Apolo cuando Rocky había tirado la toalla por fin. Por cierto, ¿le he dicho que inventé el nombre del Apolo de Avidesa? Me dijeron: “¿A qué te sabe?”. Y yo dije: “A polo”. Y mira si tuvo éxito, todo el mundo como loco con su Apolo

¿Pero dónde vas, cacho de mulo? Que ya ha pitao el árbitro. Gente así da mala fama a los rusos.

Yo: Ya está bien de historias. Yo le llamo para saber si es usted el inventor de la palabra “espriplopio”.

C.C.: Sí, efectivamente.

Yo: Querría que me dijera cuál es su significado.

C.C.: Pues no lo recuerdo.

Yo: ¿Cómo que no lo recuerda? ¿No le habrá borrado la memoria alguien venido del futuro?

C.C.: ¡Uy, qué va! No hace falta. Es que yo tengo memoria eidética de los 90 para atrás y memoria idiótica –también he inventado esta expresión- desde el 2000.

Yo: ¿Pero no recuerda nada?

C.C.: Hombre, a bote pronto yo diría que viene del latín “espriplopium-espriplopium”, que es neutro y declina por la segunda.

Yo: Fue de lo primero que busqué en Google. Esa palabra no existe.

C.C.: No se preocupe, se la inventaré por un módico precio.

Yo: No se puede inventar el origen etimológico de una palabra que ya existe.

C.C.: Oiga, no coarte mi libertad… ¿Seguro que no es usted un espía ruso?

Yo: No, ya le he dicho que…

TUT-TUT-TUT-TUT

Vaya, esta vez sí que he estado cerca, aunque cada paso revela nuevas adversidades. Me siento como los protagonistas de “El Código Da Vinci” o Emilio Aragón en “Ni en vivo ni en directo”.

Si acabas de aterrizar por aquí, conoce toda la historia:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

Espriplopio, día 4

O síguela en:

Espriplopio, día 6

Vengo del futuro a no ofrecerle un Espriplopio

Y sigo y sigo y sigo… Esta noche, en mis sueños, Tarzán reunía a todos los bichos de la selva a  la voz de “ESPRIPLOPIO”, Penélope Cruz le daba un Oscar a “espriplopio” cuando todo parecía señalar que se lo llevaría Almodóvar y Georgie Dann cantaba “El espriplopio” con la música de “La barbacoa” repitiendo sin parar el estribillo. Nada nuevo, vamos…

Me he levantado, duchado y, mientras me afeitaba, ha llegado la verdadera sorpresa del día. Reflejado detrás de mí en mi propio espejo, en mi propio baño y cuando apenas me acababa de poner mis propios calzoncillos, había un joven que, con una sonrisa de oreja a oreja, me ha dicho:

“No se asuste, vengo del futuro y tengo un importante mensaje para usted”.

Evidentemente, yo –todo calma, serenidad y mantra como soy- he salido del baño corriendo como si me persiguiera una gruesa (12 docenas) de zombies. El problema es que sobre superficies húmedas no toda vida animal se desenvuelve con la misma gracia. Yo, que me alejo bastante de la gracilidad del basilisco y pertenezco al grupo de gente que no se maneja demasiado bien en las cercanías del agua, he tenido un aterrizaje –quizá, serían más correctas las palabras “asuelizaje” o “morrazo”- bastante abrupto. Lo más curioso es que el individuo, con un traje blanco blanquísimo (no lo había comentado antes), estaba sentado ya en mi sofá.

“Es que he vuelto al futuro para regresar 2 segundos después a su comedor. Le traigo una pomada estupenda para que se trate ese hematoma en el… en el… bueno, ahí atrás. Como le comentaba, quería hablar con usted sobre un tema”.

Yo ya imaginaba de qué se trataba –mi vida últimamente gira en torno a “espriplopio”, sea lo que sea-, así que le pedí un momentillo para adecentarme, tomé asiento y puse en marcha la grabadora…

Yo: ¿Entonces, dices que has venido expresamente desde el futuro a hablar conmigo?

Señor del futuro con un traje blanco blanquísimo (Future M. McFly, en adelante): Pues sí.

Yo: ¿Y cómo has viajado desde el futuro?

F.M. McFly: Con una máquina del tiempo como las que tiene todo el mundo.

Yo: Pues yo nunca he oído de alguien que tenga una…

F.M. McFly: Tampoco se pierden nada. En el futuro tampoco la usamos casi. En su momento casi todo el mundo se la compró, pero luego se pasó de moda como los ventiladores de techo, el Blandiblup, los sudokus o internet.

Yo: ¿Internet? Esto… ¿entonces, tú sigues usando la maquinita, no?

F.M. McFly: Sí, es que en mi familia somos unos nostálgicos. Mi hermana, de hecho, no hace mucho que se vino para acá a hablarle a una señora de un detergente (la verdad es que la señora lo necesitaba, porque le quedaba toda la ropa hecha unos zorros…).

Recorte de prensa seria del futuro que demuestra a las claras que internet está en las últimas.

Yo: ¿Pero tú has venido a verme porque tienes un mensaje muy importante que tiene algo que ver con “espiroplio”?

F. M. McFly: Eso es.

Yo: ¿Y qué es eso tan importante que quiere decirme sobre “espiroplio”?

F.M. McFly: El mensaje es que no le puedo decir lo que es “espriplopio”.

Yo: ¿Pero qué ₦₨₩₰₰ de mensaje es ése?

F.M. McFly: De hecho, anteayer tuve que borrarle la memoria a una pitonisa que había visto en el futuro lo que es “espriplopio”. Una señora misteriosa de gran sex-appeal.

Yo: Sí, creo que la conozco. ¿Cómo le borraste la memoria? ¿Y no me puedes decir nada sobre “espriplopio”?

F.M. McFly: Bueno, lo de la memoria lo hice con un palito borramemoria, que es un aparato que en su momento casi todo el mundo se compró, pero luego se pasó de moda comoel reloj con calculadora, la ruta del bakalao, las maracas de Machín o la máquina del tiempo… En cuanto a “espriplopio”, baste decir que es genial y estupendo y que en un par de días sabrá algo más de ello. De momento, si quiere, puede ir preguntándole al señor Eufemiano Calvo Compostizo, aunque no le prometo nada. Por cierto, me voy, que me queda poca batería en el bipirulador de fluflos.

Yo: ¿En el dónde?

En ese momento, yo ya estaba solo en mi comedor, hablándole al sofá de eskay. Pero ahora tengo una pista… ¿Qué tendrá el señor Calvo Compostizo que ver con “espriplopio”?

Si acabas de aterrizar por aquí, conoce toda la historia:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

Espriplopio, día 3

O síguela en:

Espriplopio, día 5

¿Espriplopio? Ni lo sé ni lo adivino.

Sibila (pitonisa) del Oráculo de Delfos agarrando con delicadeza un pergamino pese a estar algo cachas, porque la pintó Miguel Ángel.

Por fin me ha contestado la pitonisa de internet y he de decir que tampoco me ha aclarado gran cosa. Sí que he estado dándole vueltas a cuánto ha cambiado el mundo en los últimos 2.500 años, la verdad, con el tema de las pitonisas, aunque eso ya es harina de otro costal y suficientes arrobas de incertidumbre tenemos ya con un espriplopio a cuestas…

En cualquier caso, he llamado a la pitonisa por teléfono y he grabado la conversación, que os transcribo a continuación, para ver si alguien es capaz de arrojar luz sobre el asunto –agradezco comentarios:

Voz de mujer normal y corriente: ¿Sí, dígame?

Yo: Hola, soy el chico del “espriplopio” en la frente. Le escribí un e-mail y me mandó su teléfono para hablar.

Voz de mujer normal y corriente: Esto… Uuhh… Espere, que ahora le pongo a la pitonisa…

Paradigma de la pitonisa moderna. Aunque está algo más fofa –el artista que la retrató no tiene mucha culpa en ello-, agarra las velas como Bruce Lee cogería un par de nunchakus.

Musiquilla de Expediente X tarareada por la persona al otro lado del teléfono.

Voz de mujer normal y corriente hablando lentamente y poniendo voz de pitonisa misteriosa (a partir de ahora, “pitonisa”): Hola, querido, sabía que acudirías a míííí…

Yo: ¿Y cómo lo sabía?

Pitonisa: Soy adivinaaaaa….

Yo: Pues es verdad. Bueno, yo la llamaba para preguntarle qué es “espriplopio”.

Pitonisa: ¿Qué es “espriplopio”? ¿Qué es “espriplopio”?

Yo: Exacto.

Pitonisa: “Espriplopio” es un secretooooo… Algo desconocido y misteriosoooo…

Yo: Ya, por eso la he llamado a usted. Ya que me contactó mediante un vídeo y me decía que podía ayudarme…

Pitonisa: Pues no me suena… ¿Cuál me ha dicho que era la palabraaa?

Ruido de teclas de ordenador.

Yo: “Espriplopio”.

Pitonisa: ¿Con hache o sin hache?

Yo: Sin hache. Pero oiga, si usted me contactó con un vídeo lleno de misterio y con una importante carga de sex-appeal.

Pitonisa: No me suena de nadaaa lo que me estás contandoooo…

Más ruido de teclas.

Yo: Oiga, usted está buscando la palabra en Google.

Pitonisa: No sé de qué me hablaaassss. Yo aquí sólo tengo mi tarot, mi bola y mis cirios pascualesss en una mesa con mantel de ganchilloooo…

Voz desconocida al otro lado del teléfono (joven prepúbere): Mamá, ¿me das ya el ordenador para bajarme la última de la Scarlett Johansson?

(Auricular tapado desde el otro lado)

Voz de mujer normal y corriente gritando: Jorgito, ¿cuántas veces te ha dicho la mamá que no entres cuando está trabajando? Y ya vale de bajarte cosas del internet que me llenas el ordenador de virus. Ale, a hacer los deberes….

(Auricular destapado de nuevo)

Pitonisa: Uy, un cruce de líneasss….

Yo: Pues qué oportuno, porque esto es un 902, señora. ¿Me va a decir lo que es “espriplopio” o no?

Pitonisa: Busca a un tal Esteban Pérez Pérez…

Yo: Pero si ése soy yo. Usted ha encontrado mi blog en Google.

Pitonisa: Uy, que se corta…

TUT-TUT-TUT-TUT

Aquí, Bruce Lee, después de “adivinarle” todas las costillas a un señor. Si no fuera porque pesa la mitad, lleva camiseta Abanderado en vez de un saco de patatas y no gasta peluca rubia cardada podría confundirse estéticamente con el paradigma de pitonisa moderna, por si no os lo creíais.

Y hasta ahí la conversación. La verdad es que estoy realmente confuso, porque la propia adivina también parecía confundida –aparte de misteriosa e inequívocamente sexy-. Después de un contacto tan directo como el que se había establecido vía Youtube, parecía no recordar nada en absoluto. Estoy en el mismo punto que al principio, pero tengo un extraño presentimiento. Creo que pronto va a pasar algo que me permitirá continuar. Mientras tanto, por favor, intentad echarme una mano… ¿Qué es espriplopio?

Si acabas de aterrizar por aquí, conoce toda la historia:

Espriplopio, día 1

Espriplopio, día 2

O síguela en:

Espriplopio, día 4